Estoy leyendo un libro de Tatiana de Rosay sobre Paris en la década de 1860. Trata de como el Paris medieval cambia a un Paris moderno y urbano en el mando de Haussmann.
Es interesante leer un libro en el cual el arquitecto juega el rol de malo. La vida del arquitecto se basa en tomar todas decisiones fundamentales en todos los proyectos, comenzando por la orientación hacia al sol, las medidas de las ventanas, si las canaletas serán de algún material nuevo, todo lo decidimos nosotros. Y a veces con tanta cosa por decidir la vista se nubla y se nos olvida las consecuencias secundarias que estas decisiones tajantes pueden tener en una sociedad. El tipo de hormigón que se use estructuralmente puede tener mucho más impacto del que muestran los números del calculista.
La arquitectura es el aire que respiro. Me apasiona, me vuelve loca. Me encanta conocerla, jugar con ella y mimetizarme y que seamos una, pero eso como ya lo dije, trae mucha responsabilidad. En mi bendición patriarcal dice que voy a ser una profesional exitosa y que podré ayudar a mucha gente a través de mi trabajo. Quiero que sea así! quiero servir con amor, quiero aportar con las decisiones tectónicas correctas. Quiero dar vida, confort, alegría, sustentabilidad, quiero dar lo mejor de mí en algo que perdure para siempre. Todo en la vida pasa, sólo la arquitectura & la familia duran para siempre, y yo quiero ser eterna.
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