Sin duda ha sido un año de muchas pruebas personales, sin embargo nada me llega más al corazón que ver a mis seres queridos pasar por momentos difíciles. No comprendo por qué Satanás destruye tanto las familias, el amor, los matrimonios eternos. Mi corazón está muy triste por todo lo que está pasando. Ya no es un hogar afectados, sino varios. Cómo alguien es capaz de abandonar a su esposa, sus hijos y dormir tranquilamente sin pensar en el dolor que está causando. Cómo puede haber tanta neblina en sus miras. Cómo pueden por su propio albedrío estar en esa posición ante Dios. Me duele tanto...
Va creciendo mi temor en cuanto al compromiso y encontrar a la persona creyendo que es la correcta y no sea así.
Amo a mi familia, espero algún día formar la mía. Amo mucho a mi esposo desde ya, cuando me siento sola, pienso en que él también está esperándome y me anhela enormemente. Aveces tomo nota en mis diarios sobre cosas que espero compartir con él. Amaré tanto a mis hijos como hoy amo a los pequeños de la primaria. Mi fe es mayor a mis miedos. Si bien ahora mismo Satanás puede pensar que ha ganado la batalla destruyendo relaciones, todos sabemos como será el final. Sólo nos queda ser parte del equipo ganador. Oh está todo bien!
No hay comentarios:
Publicar un comentario