Este Domingo ha sido bastante conmovedor. Durante la Santa Cena sentí muy cerca al Padre, me emociona el sentir su amor por mi y que sin Él no soy nada. Amo infinitamente a mi Salvador, es mi meta primera el llegar a su presencia y poder abrazarle taaaaaaaaaaan fuerte.
Mi himno favorito es Señor, te necesito. Siento que dependo en todo ámbito de Él. Todo lo que soy y tengo vienen de su mano, y siempre que estoy triste pienso en este himno, lo canto para sentirlo más cerca.
Hoy estaba leyendo en Alma cuando comienza la predicación del evangelio a escondidas del rey y habla de "llorar con los que lloran". Me quedé con un sentimiento muy fuerte al leer eso y meditar su significado. De la importancia que tiene el poder estar preparado para poder percibir un corazón que necesite de esto. De la responsabilidad de ser dignos para poder hacer esto de la manera adecuada....y algo pasó. Sentí que debía llamar a una de mis mejores amigas. Sabía que ella estaba pasando un periodo difícil en su matrimonio, y al llamarla supe que ahora se encuentra muy afligida porque todo se ha ido complicando aún más.
Puse en práctica todo lo que había sentido anteriormente durante el día, yo no estoy casada, pero no creo necesitar estarlo para brindarle mi amor y consuelo. Le brindé todo mi apoyo espiritual y espero que pronto pueda ver un poco de luz.
Siento mucha pena,mucha.. La quiero, y puedo compartir su pena y aflicción. Quisiera poder llevar su carga por un momento para que ella pudiese respirar. Es muy triste lo que está ocurriendo...mi corazón se ha roto al escucharle y se me rompe aún más al pensar en como debe estar el suyo.
Amiga querida, estaré contigo siempre para levantar tus brazos.
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